Pro Huerta es un programa que promueve las prácticas productivas agroecológicas para el autoabastecimiento, la educación alimentaria, la promoción de ferias y mercados alternativos con una mirada inclusiva de las familias productoras.

Implementado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación a través del Plan Nacional de Seguridad Alimentaria, permite realizar un abordaje integral de las diferentes realidades que plantea nuestro vasto territorio argentino.

Luis Fernández, del INTA Junín, señaló que ante la especial situación por la que está atravesando la comunidad “hemos solicitado el apoyo de la entidades y de los promotores locales” y se ha logrado una buena respuesta por parte de personas que han respondido “desde los colegios, los barrios, los clubes y distintos sectores” que hacen un aporte inestimable.

Teniendo en cuenta la circunstancia se “pensó en la manera de hacer entrega de las semillas y las aves”, esencia del programa, “teniendo especial mira en las familias vulnerables, en primera instancia, y después al público en general y también a los productores locales con escala mediana/chica” .

La iniciativa apunta a la economía familiar “siempre pensando en el patio de una casa” por “sustentabilidad y dirigido a la buena alimentación” lo que “no es sencillo, porque lleva su tiempo y esfuerzo”.

Campaña otoño-invierno
Fernández admitió que en la época “otoño-invierno” generalmente la convocatoria es menor a la de primavera ya que la definió como “un poco más triste porque no se ven los frutos a simple vista, en la parte aérea. En la primavera uno ve colores y en el otoño-invierno el desarrollo es más lento en sí.

Cuantificando la repercusión de la campaña de este año “ya hemos superado la cantidad de entregas a 1000 familias (hay que multiplicarlo por cuatro o cinco personas que conforman cada núcleo) que “consideramos como un buen número”.

Los destinatarios son pobladores no sólo del ejido urbano de Junín sino también de localidades del partido como Morse, Saforcada, agustina, Fortín Tiburcio y Agustín Roca

El propio alimento
Fernández admitió que ha crecido la demanda porque “las familias también quieren tener su propio alimento” lo que les proporciona “tranquilidad” y responden a una necesidad real.

A su vez, destacó una actitud que ha ido ganando espacio entre los vecinos que, entre ellos se dan una mano y “el codo a codo siempre sirve”.

También se incluye la parte de granja “que sustenta el complemento proteico para la dieta de las personas” e incluye la entrega de aves ponedoras a aquellos que emprendieron durante dos temporadas del programa, a quienes se les entregan diez aves que “se pueden criar en un espacio reducido (un traspatio) con un cuidado mínimo”.

Retrasados
Al preguntársele si aún hay kits para entregar, Fernández señaló que los kits fueron destinados pero “tenemos plantines” para aquellos que tienen preparado el terreno, a efectos de consolidar el emprendimiento de temporada, por lo que instó a realizar las consultas correspondientes al INTA Junín. La forma de comunicación es a través de Facebook (AER Junín) para realizar todas las consultas.

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