El candidato a presidente por el Frente de Todos anticipó de qué se trata el primer programa político que podría aplicar en caso de llegar a la Casa Rosada. “Nosotros representamos los intereses de quienes quieren una Argentina más justa. Y para eso tenemos que incorporar a los que se quedaron afuera. No quiero gobernar para unos solos argentinos, quiero gobernar para todos», dijo Fernández.

En lo que fue definido como “la primera política de Estado del Siglo XXI”, el Frente de Todos presentó el primer plan de gobierno, en caso de que en octubre revalide los votos que ya fueron conseguido en las PASO.

Con una amplia convocatoria política, en la que se destacaron intendentes, dirigentes sociales y candidatos, Alberto Fernández presentó el programa “Argentina Contra el Hambre”, luego de una introducción técnica de quien resuena como posible futuro ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

En el predio de la Facultad de Agronomía de la UBA, Fernández anticipó que en caso de ser electo se va a poner “al frente de la campaña contra el hambre” y que su misión es “incorporar a los que quedaron afuera” del sistema. Un lema que incluso Macri usó para su campaña en el 2015, aunque desde el entorno de Fernández creen que la diferencia radica en que esta vez existe un programa de verdad.

De la presentación participaron el padre José María “Pepe” Di Paola, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto; el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel;  el director general de Syngenta, Antonio Aracre; y los dirigentes sociales Emilio Pérsico, Juan Grabois y Juan Carlos Alderete.

“Nosotros representamos los intereses de quienes quieren una Argentina más justa. Y para eso tenemos que incorporar a los que se quedaron afuera. No quiero gobernar para unos solos argentinos, quiero gobernar para todos”, expresó el candidato a presidente.

Después, contó una anécdota tras su visita a España, en donde el escritor argentina Martín Caparrós le regaló su célebre libro “El Hambre”. Fernández aseguró que al leerlo “sintió vergüenza” por cómo un país que produce alimentos para casi 400 millones de personas, tiene en la pobreza a más de 15 millones de compatriotas.

“Por eso vine y le dije a Daniel (Arroyo): ´tenemos que hacer algo´”, explicó. Después, entre el tumulto de rostros que lo acompañaron, destacó a dos sectores con intereses totalmente opuestos: agradeció las donaciones que pondría el dueño de la empresa de agronegocios multinacional Singenta y también habló sobre Juan Grabois.

“Olvidemos las diferencias, lo que nos separa, una vez, vamos a ser una gran sociedad. No quiero ser un gran presidente, quiero ser el presidente de un gran país”, cerró el candidato.

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